Sevillanas

Las Sevillanas es un cante o baile folclórico andaluz, regional.

Es típico de las fiestas populares. La principal es la Feria de Abril de Sevilla y otras como romerías.

Se baila en pareja y se componen de cuatro coplas con un compás de ¾.

Se dice que se incorporó al baile en el siglo XVIII.

Los pasos principales son llamados popularmente: paseillo o cinquillo, las pasadas y los careos.

Es un baile sevillano como su palabra indica, pero es tan popular que se extiende por toda España y a nivel internacional.

Se acompaña con guitarra, palmas, castañuelas, flautas y tambor rociero.

Las letras hablan del amor, la mar, el campo, la ciudad sevillana, del Rocío, de Semana Santa…

Rumbas

La rumba flamenca es un palo denominado de ida y vuelta. Se originó, como su nombre indica, en Cuba y toda aquella región.

La rumba catalana es una derivación que añade instrumentos más afrocubanos. Se creó a finales del siglo XIX.

Es un cante festero y sus letras suelen ser siempre alegres y animadas.

Su compás es un 4×4.

Hay dos grandes rumbas: las catalanas y las flamencas andaluzas.

Bulerías

La bulería es un palo flamenco que se fundó en Andalucía. Surgió, según los historiadores, en el siglo XIX en Jerez de la Frontera, Cádiz, Lebrija y Utrera.

Dicen que nació de fiestas y reuniones familiares, patios de vecinos y corrales donde la música era la protagonista.

La bulería tiene un compás de 12 tiempos. Es un palo con un ritmo alegre, rápido y festero.

Normalmente es un baile que se baila individual.

Es el palo que actualmente más demandan los alumnos en las academias para aprenderlo.

La coreografía de la bulería no es difícil. Aquí lo complicado está en el compás.

Una vez aprendido el montaje, hay que meterlo al ritmo del cante y el toque. Como dicen los flamencos, “hay que meterla a compás”.

Es aquí donde empieza la lucha del profesor y del alumno para darle toda la técnica y conocimiento necesarios para que pueda disfrutar del baile al ritmo y sentir ese duende que es el flamenco.

Soleá

La Soleá es un palo flamenco que se cree que se fundó en Cádiz, aunque dicen que fue en el barrio de Triana, Sevilla, donde nació y se dio a conocer.

Es un cante lento, majestuoso y sereno, en el cual se habla de muerte, tragedia, melancolía, soledad…

La guitarra, a su vez, toca con gran sentimiento.

Dentro de la Soleá hay varios estilos como pueden ser la Soleá de Triana, la Soleá de Alcalá o la Soleá de Cádiz.

Su ritmo, al igual que las bulerías, es de 12 tiempos, con la característica de que se toca y se baila más lento.

La Soleá es un palo que se lleva a cabo en tablaos flamencos y espectáculos en general, ya que es profundo, serio y lento. Es ahí donde el artista demuestra lo más profundo de su ser.

Alegrías

Las Alegrías son uno de los palos más festeros y antiguos. Se fundaron en Cádiz.

Las letras, como su nombre indica, son alegres.

Es un palo flamenco que, al igual que las bulerías y la soleá, es de 12 tiempos.

La velocidad en la que se toca está en un punto intermedio entre la bulería, que es rápida, y la soleá, que es lenta.

Sus letras suelen hablar del mar, playas, barcos, etc.

El baile es elegante y puede incluir bata de cola, zorongo y mantón.

Está asociado también a tablaos flamencos y espectáculos, siendo un palo que normalmente se plasma en ellos.

Las Alegrías tienen una gran característica, y es que empiezan normalmente con: “Tiriti, tran, tran, tran…”.

Tangos

El tango tiene su origen en el siglo XIX.

Se dice que es un conjunto de ritmos afrocubanos, como las habaneras, y la tradición de cantes andaluces entre Sevilla, Cádiz, Málaga y Granada.

Su compás es de cuatro tiempos, en términos populares un 4×4.

Es un baile muy festero y se caracteriza por tener una gran energía y versatilidad.

Es alegre y animado.

Seguiriya

La seguiriya o siguirilla es un palo flamenco profundo, triste y solemne.

Se caracteriza por su letra y ritmo sobrio. Siempre habla de pena, melancolía, dolor, muerte, angustia, tristeza…

Es uno de los palos más antiguos.

El compás es de 12 tiempos, pero alternado en compases de ¾ y de 6/8.

Su origen se da en Jerez, Cádiz y en Triana, Sevilla, en el siglo XVIII como cante jondo.

Cuando se canta y se baila, se plasma un sentimiento de tristeza y dolor que llega al espectador con gran arraigo y dureza.

Farruca

La Farruca es un palo flamenco cuyo origen se encuentra en el norte de España, concretamente en Galicia y Asturias.

Llegó a Andalucía a mediados del siglo XIX por los temporeros que bajaban a Andalucía.

Tiene un compás binario. El ritmo es 4×4.

Se tocan tres palmas y un silencio.

En este baile es típico ponerse una indumentaria de pantalón, chalequillo y camisa, con un estilo más varonil.

Se usa mucho la fuerza del zapateado y la capacidad de resistencia.

Tientos

Los tientos son un palo flamenco de nuestra Andalucía.

Vienen de los tangos y, al igual que otros palos, también tienen un compás de 4×4.

Su ritmo es lento y su cante tiene mucha fuerza, lleno de letras sobrias.

Suelen acabar normalmente por tangos.

El baile es de mucha decadencia y lento.

Fandangos

El fandango es un género musical con raíces en el folclore español, especialmente en Andalucía.

También tiene relación con países de Latinoamérica como México y Brasil.

Tiene un ritmo terciario de 3×4 o 6/8.

Cuando se baila un fandango, se pueden tocar las castañuelas o palillos.

El fandango de Huelva destaca por ser el más sonado y bailado.

Está declarado como Bien de Interés Cultural. Son de destacar los fandangos de Alosno.

Los fandangos de cante alante se suelen considerar puros. Las letras suelen tener carácter personal y se cantan para escuchar.

Caracoles

Los caracoles son un palo flamenco que está sacado de las cantiñas.

Tiene un compás de 12 tiempos, parecido al de las Alegrías.

Sus raíces son madrileñas, ya que se dieron en los antiguos cafés cantantes de Madrid.

El baile y la letra son alegres.

Como complemento al baile se utiliza el abanico llamado pericón, que es un abanico grande.

También se utiliza la bata de cola y, en algunas ocasiones, el mantón de Manila.

Granaína

La granaína es un palo flamenco que nace de una de las derivaciones del fandango de Granada.

Su cuna está en el Albaicín, a finales del siglo XIX, en las Zambras de Granada.

Existen dos cantes por granaínas: las medias granaínas y la granaína.

Tienen cambios de tonalidad y su letra está cantada con cambios de una sola línea profunda.

Las granaínas no suelen ser interpretadas con baile.

La diferencia entre las dos sería:

Granaína: las letras son de Granada y los tercios se alargan.

Medias granaínas: las letras son de tema personal y los tercios se acortan.

Taranto

El taranto es un palo flamenco que se dio en las zonas mineras de Almería en los siglos XIX y XX.

Es un derivado de la taranta.

Es un cante de Levante en el que se reflejan los duros momentos de las minas y el sufrimiento minero.

El compás es de 4×4, muy parecido al tango, tiento y rumba.

El taranto es un palo bailable, lento y sobrio, con letras que hablan de temas variados.

Taranta

La Taranta es un palo flamenco de Jaén.

Es un cante minero y levantino que nació en Linares.

Tiene unos compases muy peculiares y unos acordes de reposo que hacen que en el mismo cante se tenga que prescindir de la cejilla.

Saeta

La saeta es un palo flamenco que consiste en dedicarle una copla a una imagen procesional.

Nace del palo de la seguiriya y del martinete.

Las saetas más habituales se cantan por este compás.

Surge a principios del siglo XX, cuando la saeta se aflamencó, y así la cantaron los grandes maestros transmitiendo un gran sentimiento.

Este palo se canta sin ningún instrumento musical, transmitiendo un quejío profundo o la belleza de ese Cristo o Virgen al cual está dedicada.

Es el cante sagrado del flamenco.

Polo

El polo es un estilo flamenco que se asignó en el siglo XVIII.

Se cree que su origen está sacado de un polo de salón.

El polo flamenco se diferencia entre el polo tóvalo, para voces graves, y el polo natural, para voces agudas.

Se dice que el polo es una variante de la caña, que es otro tipo de palo flamenco.

El polo es el hermano chico de la caña.

Se suele bailar con bata de cola y sombrero cordobés.

Guajiras

La guajira flamenca es una adaptación del baile cubano, ya que es un baile de ida y vuelta, procedente de las Américas.

Se originó a finales del siglo XIX.

Tiene un compás de 12 tiempos, como las Alegrías.

El complemento fundamental para bailar la guajira es el abanico, que le da un toque sensual y picaresco.

Sus letras hablan de amor y, sobre todo, de la región cubana y sus costumbres.

Garrotín

El garrotín es un palo flamenco alegre y animado.

Su compás es de un 4×4, similar al del tango.

Se popularizó en el siglo XX.

Como indumentaria, es preciso un sombrero cordobés.

Su origen es catalán.

En el año 1930, este baile desapareció por completo y fue Carmen Amaya quien lo volvió a recuperar en los años 70.

Verdiales

Los verdiales son un fandango y su origen es antiguo.

Es típico de Málaga.

Su ritmo es rápido y alegre.

Hay instrumentos como violín, platillos, guitarras y panderos.

Existen tres estilos: Montés, Almogía y Comares.

Su indumentaria incluye sombreros de palma recubiertos de flores y cintas de colores.

Su compás es de ritmo ternario o abandolao.

Se baila en pareja, con saltos y muchos movimientos de brazos.

Rondeñas

Las rondeñas son un palo flamenco cuyo nacimiento fue en Málaga en el siglo XIX.

Su origen está en el fandango malagueño, más concretamente en las bandolás.

Está sacado de las rondas nocturnas que antiguamente los novios cantaban a sus pretendientas por la ciudad de Ronda.

Su compás es abandolao y tiene una similitud con el ritmo del taranto.

Malagueñas

La malagueña es una variedad del cante popular andaluz que se fundó a finales del siglo XVIII por una evolución del fandango.

Se originó en Málaga.

Su indumentaria es con un traje típico de malagueña de lujo, bolero y el de verdiales.

Tanguillos de Cádiz

El tanguillo es un cante popular de toda la provincia de Cádiz.

Su origen es de mediados del siglo XIX y está muy ligado a los carnavales.

Su letra es alegre y fiestera.

Se caracteriza por criticar temas de la actualidad social y política.

Tiene un ritmo polirrítmico, con variantes de tiempos.